Muchas preguntas y alguna respuesta sobre el accidente mortal de Uber

Seguramente ya conozcas la noticia: esta semana ha sucedido el primer atropello mortal de un vehículo autónomo en Arizona (USA). Y las dudas respecto a la conducción autónoma, como es normal, se han multiplicado.

¿Qué aporta la conducción autónoma si no evita uno de los principales defectos de la conducción “tradicional”?

¿Marcará este accidente un punto de inflexión en el desarrollo de la conducción autónoma o es una consecuencia de la evolución? Vamos por partes…

¿Cuál es el contexto actual?

La conducción autónoma está llamada a convertirse en la gran revolución del automóvil. Todos los fabricantes del sector automoción están investigando sobre ello, pero a excepción de TESLA, son las empresas tecnológicas como Uber, Google o Apple las que están desarrollando los mayores avances.

Actualmente la Inteligencia Artificial permite a los coches autónomos circular con más de 10 cámaras de vídeo, sensores, láseres, etc., que permiten recoger imágenes 360º del vehículo y así detectar semáforos, señales, líneas y objetos; además de ubicar el coche en su entorno gracias a GPS y contar con un procesador que toma “la decisión más apropiada” en milésimas de segundo.

¿Quiénes son los protagonistas del accidente de Arizona?

Por un lado, Uber y Volvo. Dos multinacionales que forman uno de los tándems que más están apostando por la conducción autónoma. Llevan más de un año acumulando kilómetros y kilómetros de pruebas. Hasta ahora, pues Uber ha confirmado que retira temporalmente todos los coches autónomos de las carreteras públicas.

Por otro lado, también interviene una mujer ciclista de 49 años que cruzaba la calzada en una zona no señalizada como paso de peatones.

¿Qué ha pasado exactamente?

Una persona ha cruzado la calzada por donde no debía y el coche no ha detectado su presencia como se supone que debería hacer. Además, otra persona que iba dentro del vehículo tampoco ha reaccionado como debería, es decir, tomando el control.

¿Conclusión?

Ninguno de los agentes implicados ha hecho lo que se esperaba que hiciera. Resultado: atropello mortal a 60km/h.

¿Consecuencias?

No es la primera muerte ocasionada por la conducción autónoma. En julio de 2016 un hombre fallecía en un TESLA Model S después de estrellarse contra un camión. En ese caso no hubo cambios drásticos de guion.

Pero el guion actual incluye el lanzamiento de compañías de taxis autónomos en Japón y Estados Unidos entre este año y el que viene, y 2020 es la fecha marcada por varios de los grandes fabricantes como inicio de la nueva era autónoma. ¿Quedará este accidente como un daño colateral del periodo de prueba?

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